Estamos acostumbrados a ver ofertas de trabajo en las que hablar inglés es un requisito cada vez más común. Así pues, muchas personas acuden a alguna academia de idiomas en Sevilla, Madrid o Barcelona para perfeccionar el nivel o prepararse para algún examen oficial.

Además de una gran mejora en el curriculum vitae, el aprender una segunda lengua trae muchos beneficios.

Para empezar, existen algunos motivos de salud. Muchos expertos indican que el estudiar un idioma hace que a la larga la mente sea más ágil y contribuye a evitar el desgaste de neuronas a medida que cumplimos años. De esta forma, se retrasa la aparición de algunas enfermedades que degeneran células cerebrales, como el Alzheimer, según se ha concluido en una investigación realizada por científicos en la University College de Londres. Es decir, se incrementa la plasticidad mental, que permite que las personas se desenvuelvan mejor ante las situaciones que se van planteado, tanto de forma cotidiana como extraordinaria. Los expertos también han subrayado que, gracias a este tipo de actividad, se generan más conexiones neuronales.

Estudiar inglés o cualquier otra lengua supone un esfuerzo diario y un ejercicio mental que contribuirá a desarrollar la memoria, así como la creatividad y la capacidad para resolver problemas. Igualmente, cuando estudiamos inglés o cualquier otra lengua se modifica la estructura de nuestro cerebro y se incrementa nuestra capacidad cognitiva, ya que acostumbramos a este órgano a que procese más información y desarrolle una mayor destreza que nos ayudará en el día a día, como ya hemos señalado.

En varios estudios, también se señala que este tipo de tarea mejorará nuestro nivel de atención, ya que se aprenden nuevos sonidos que permanecerán almacenados en nuestro cerebro. Es decir, se desarrolla el sistema auditivo, ya que también se codifican y se clasifican tonos nuevos, y se entrena la mente para discriminar sonidos relevantes de los que no lo son.

Si el estudiante de una lengua extranjera es un niño, hay beneficios adicionales. Así, por ejemplo, el cerebro del pequeño se desarrollará mejor y su capacidad para aprender será más fluida y, por ello, será más inteligente.

Asimismo, existen motivos lingüísticos, ya que según se señala en varios artículos científicos, el estudiar un idioma mejora nuestra capacidad para hablar en la lengua materna. Esto se debe a que cuando somos pequeños, nos limitamos a aprender por el mero uso del idioma. Sin embargo, cuando tenemos cierta edad y ciertos conocimientos logramos entender las estructuras que sustentan el funcionamiento del lenguaje (conjugaciones, semántica, fonética, etc.).

Otro motivo de carácter intelectual es que nos abrimos a nuevas formas de conocimiento, ya que se aprenden nuevas expresiones y conceptos.

En resumen, el aprender una nueva lengua hace que nuestro cerebro sea más ágil y eficaz, de esta forma, podemos tomar decisiones de una forma más rápida, ya que se ha incrementado nuestra capacidad y velocidad de análisis. Así pues, como hemos visto, acudir a una academia de idiomas en Sevilla, Madrid o cualquier otra ciudad aporta muchos beneficios que no sólo se centran en mejoras curriculares, sino que también podemos ayudar nuestra salud de cara al futuro y desarrollar mejores capacidades mentales e intelectuales.

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias para el correcto funcionamiento de la página web y de todos sus servicios, y de terceros para analizar el tráfico en nuestra página web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información “INFO”.

ACEPTAR
Aviso de cookies